29 nov. 2015

Historias con Sal

Sigo muy golpeado por la muerte de Miguel Sal. Recuerdo esta historia entre otras:

Estamos en Barcelona, España, a finales de los 80, becados ambos por la Fundación Universitaria FURP (en el grupo están también el gran Mariano Unamuno y el hoy muy conocido Alejandro Fargosi). Miguel, en verdad, se incorpora al colectivo desde Italia, en donde -nos cuenta y nos deja admirados- ha estado estudiando con Umberto Eco. A la mañana siguiente, muy temprano, partimos hacia Holanda para continuar la gira académica (en Holanda ocurrirán algunos episodios desopilantes, que involucrarán sobre todo a Mariano, pero que quedan para otra vez). Cuando nos ven partir de salida, esta última noche, los "coordinadores" de la FURP nos piden, nos ruegan, moderación sobre todo hoy: cuídense dónde van, vuelvan temprano, no se metan en líos.

Llegamos al llamado "Chino" o Raval, que en esos tiempos es zona peligrosa -hoy ya no, hoy está limpia de todo riesgo (al decir de Vázquez Montalván, cada noche, sin que nos demos cuenta, pasa una avioneta baja, en silencio, y desinfecta toda el área hasta dejarla inodora). Ingresamos en un café, que por lo bonito que lo recuerdo, supongo se trata del Café de la Ópera. Estamos tomando algo, y escuchamos una pequeña trifulca que se produce allá, cerca de la puerta. Están acosando a un inmigrante, al que insultan por serlo. La situación nos incomoda, pero nadie más que nosotros reacciona. Nos levantamos entonces, empezamos a discutir con quienes lo agreden, la situación se tensa, y nos terminamos todos por ir, a los gritos, molestos -el agredido inmigrante también. Nos apartamos del lugar, inquietos por lo ocurrido, y riendo también, mientras recordamos los consejos de nuestros "coordinadores": cuídense, vuelvan temprano, no se metan en líos.

Andamos apenas un poco más Ramblas abajo, donde la atmósfera siempre se pone más densa. Pocos recuerdos me impactaron tanto, de aquellos tiempos, de aquel lugar, como las pobres "abuelitas" ejerciendo la prostitución en la zona: una detrás de la otra, tan frágiles, tan viejas, tan cansadas. Nosotros vamos marchando, bajamos apenas dos cuadras, cuando nos encontramos con esto: gritos que llegan desde la derecha, una mujer semidesnuda, los pechos al aire, en baño de sangre, pidiendo no por favor, basta ya. La persona parece gravemente malherida, la sangre que le brota sin parar. Enseguida reconocemos que era un hombre, con sus implantes, que en apariencia ejercía la prostitución también. Detrás de él/ella aparece corriendo un joven fornido, de pelo corto, cuchillo en mano. A éste en enseguida lo identificaremos -finalmente somos argentinos. Se trata de un "cana". Según sabríamos después, el policía fue robado en el acto, él/ella escapó corriendo con su dinero, el policía inmediatamente detrás. 

La situación es sorprendente, parece hecha para involucrarnos. El policía alcanza justo a su víctima frente a nosotros, a unos 20 metros de donde estamos quizás. El policía cae sobre la persona herida, que gime y grita piedad, mientras el bestial vigilante comienza a golpearle la cabeza con sus enormes botas. Su actitud es animal. Lo más notable de todo es que se trata del segundo acto de violencia descomunal que vivimos en pocos metros y -hete aquí lo más sorprendente- otra vez, nadie reacciona. Desearíamos que no fuera así. Desearíamos, como extranjeros, jovencitos, sentir que la situación es distinta, que no nos toca a nosotros. Pero no: las calles están ultrapobladas y nadie hace nada, apenas miran algunos, otros hasta parecen sonreír.

Allí estamos, llegando al acto, a la escena principal -somos Miguel, Mariano y yo, si mal no recuerdo. Nos conmueve la situación, nos sorprende, nos golpea también: cómo puede ser posible una violencia de sangre tal, en medio de la calle, entre tanta gente, otra vez con semejante impunidad. Nos involucramos entonces nerviosos, le decimos al policía que ya pare, hacemos lo posible por separarlo, él está fuera de control. Él nos insulta, levanta el cuchillo contra nosotros, nos grita que nos alejemos. Mientras tanto él/ella llora desde la acera, clama piedad. Estamos ahí sólo nosotros, pero rodeados de gente que mira. Tratamos de frenar la agresión de un policía que ahora proclama serlo, fuera de sí.

Por esas cosas, llega entonces una patrulla, que enseguida llama a otra, y enseguida a otra más. Todos contra la pared. Nos separan a todos. Nos controlan a todos. Él/ella se incorpora, por suerte parece respirar mejor. La situación comienza a calmarse de a poco. Se hace la noche profunda. La policía, muy lentamente, prepotente, va chequeando quiénes somos, busca nuestros antecedentes, nos interroga, de dónde venimos, qué hacemos, por qué estamos ahí. Con Miguel y Mariano nos miramos recuperando la risa. Pensamos en los consejos recibidos: son como las mil y quinientas en Barcelona, estamos en el peor lugar, Ramblas abajo, metidos en un embrollo grande, en poco rato nuestro avión partirá.

28 nov. 2015

Notas críticas sobre el gobierno que viene 2. El futuro (?)

Entrevista publicada hoy en Ñ

-¿Cómo se imagina este diciembre a nivel político? ¿Será una transición tranquila o nerviosa?
-Las informaciones que manejaba sobre lo que podía ocurrir este fin de año, dada la crisis, eran preocupantes. Pero en este caso se agrega un elemento crucial que es el de la transición, que puede calmar algunos reclamos y exacerbar otros, por las buenas y las malas razones –condicionar el terreno. Por eso tendría la luz amarilla encendida sobre lo que puede ocurrir.
-En qué áreas piensa que va a ser más difícil el traspaso del poder?
-Me parece que el traspaso va a darse en un contexto de grave falta de transparencia, vaciamiento de instituciones y mucho personal incompetente designado. A ello se le agrega una marca distintiva del kirchnerismo, que tiene que ver con cierta agresividad en las formas, que pueden acentuarse con el objeto de dificultarle el camino al próximo gobierno.
-¿Qué opina del frío encuentro entre Macri y Cristina, significó algo en particular?
-Pareciera estar en la naturaleza de quienes están en la cúpula del kirchnerismo: una cierta violencia en los tratos. Pero tengo una preocupación general por lo que viene, más allá del momento del traspaso. Desde el siglo xix en la Argentina cada nuevo gobierno enfrenta un dilema en cuanto a cómo lidiar con el problema de la estabilidad. Ese el punto principal de mi preocupación. El problema referido ha resultado, históricamente, más grave para los gobiernos vinculados -en términos muy laxos- al liberalismo. Se produce entonces una doble pulsión entre dos alternativas en disputa: una, que le sugiere al gobierno entrante apoyarse en el poder popular, el que surge del voto principalmente; y la otra que invita a ese gobierno que llega a abrazarse con los poderes de facto, los “poderes reales.” ¿Qué es el poder real? Eso es algo que ha ido variando a lo largo del tiempo. Uno podía identificar, en el siglo xix sobre todo, a la Iglesia, al ejército, a los caudillos provinciales como puntos de apoyo principales de ese poder fáctico. Luego, en el siglo xx, algunos de aquellos viejos poderes se diluyeron mientras comenzaron a ganar peso otros nuevos, como los vinculados con una cierta clase empresaria y, más recientemente, con ciertas formas temibles de la criminalidad. Me parece que el dilema señalado es el gran drama que enfrenta cada gobierno que accede al poder: qué hacer cuándo aparecen las primeras crisis y surge de modo trágico la pregunta acerca de dónde apoyarse para ganar la estabilidad que se muestra amenazada.
-Kirchner también tuvo ese problema...
-El ejemplo de Kirchner resulta particularmente ilustrativo para ejemplificar aquello a lo que me refiero. En el minuto uno, cuando Kirchner llega al gobierno, él advierte la presencia de ese dilema pero da señales de que va a apostar por el poder democrático: habla de la transversalidad política, se pronuncia de modo explícito contra los barones del Conurbano y el caudillismo feudal, renueva la justicia. Sin embargo, frente a las primeras amenazas serias de inestabilidad (un drama que lo afectaba muchísimo, a la luz de la sucesión veloz de presidentes que en pocas semanas había precedido su llegada al gobierno) él también –como es habitual en nuestra historia- decide virar, soltar la mano del poder democrático y quedar abrazado al poder fáctico. Allí renuncia a la reforma política, a las iniciativas de transversalidad, y se refugia decididamente en el poder fáctico y feudal, hasta llegar a las peores versiones del mismo. Lo que termina resultando es, al menos, contradictorio con lo que él mismo había proclamado al respecto, en el minuto uno de su gobierno. Esta parece ser la clave más constante y trágica de la política argentina. Y aquí residen mis preocupaciones, también, sobre cuál será la opción que tome en su momento el gobierno de Macri. El problema no reside tanto en lo que ocurrirá hoy, sino en el corto o mediano plazo, cuando se disipen las brumas y se enfrenten las primeras turbulencias de peso.  Aparece, otra vez, la pregunta de qué es lo que hará el gobierno en ese minuto dos. Yo quisiera tener esperanzas, pero tengo dudas. Mi esperanza radica en la tremenda importancia de haber dejado atrás al kirchnerismo en su última versión, que fue la más patológica y la más peligrosa, por el modo en que se fue vinculando con ciertas redes criminales. Mis dudas radican en –llamémoslo así- ciertos impulsos naturales que puede tener el propio Presidente entrante, y ciertos vínculos históricos con los que ha crecido y con los que se ha educado. Mi deseo, en todo caso, es que opte por mantener una alianza con el poder democrático, antes que abrazarse, él también, con el núcleo duro del poder fáctico.
 -¿Teniendo en cuenta este panorama, se le va a hacer muy difícil a María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires?
-Las redes que se articulan en el subsuelo del poder de facto, son mucho más fuertes que la voluntad de cualquier persona. Eso requiere de decisiones colectivas y equipos, que trascienden largamente la buena voluntad de cualquiera.
-¿Dónde imagina a Scioli y Massa en el futuro?
-Scioli es una figura menor que se irá desdibujando aún más con el paso del tiempo: al núcleo duro del peronismo no le interesaba como figura, y ahora tiene una buena excusa para dejarlo de lado. Al massismo, en general, lo encuentro sobrevalorado, creo que se le presta más atención de la que merece y la que va a tener, más allá de algunas individualidades que lo componen y que, merecidamente, seguirán gravitando.
-¿Y el kirchnerismo, asume la derrota? ¿Cómo se va a plantar en tanto opositor?
-Las señales que ha dado hasta ahora son pésimas, sobre todo frente a la necesidad de tener una transición ordenada. De todos modos, hay que pensar que el kirchnerismo terminó concentrando tanto el poder, que de algún modo quedó reducido a la voluntad de Cristina Presidenta, haciendo uso –desde el Estado- del dinero y del látigo. Esta híper-personalización no presagia un gran futuro a lo que llamamos kirchnerismo. Lo que sí me gustaría saber es dónde va a estar el peronismo en el minuto dos del gobierno de Macri. Mi peor predicción -y digo esto sin mayores bases para fundarlo- es que el macrismo enfrentado a una crisis termine por dejar de lado al radicalismo y asociado con la parte más grave del peronismo. 

Notas críticas sobre el gobierno que viene 1. El gabinete. Del decisionismo político al decsionismo económico?



Publicado hoy en LN


Para quienes hemos sido críticos del menemismo primero, y de la Alianza y del kirchnerismo después (un raro privilegio compartido con pocos), el anuncio del próximo gabinete representa una buena oportunidad para retomar el camino trazado. En tren de inaugurar dicho análisis, comenzaría con una referencia sobre el pasado, tal vez imprescindible para entender el presente. En cuanto a su personal de gobierno, el kirchnerismo puso un listón tan bajo, tanto nos acostumbró al maltrato y a la presencia de funcionarios inaptos, que dejó al Presidente entrante frente a una oportunidad única. Con sólo designar a personas medianamente competentes (pongamos, sujetos con algún vínculo relevante con la tarea asignada, o indispuestos a ejercer su poder con una pistola sobre el escritorio, o incapaces –frente a una tragedia como la del Once- de impugnar moralmente a las víctimas, antes que a su propio gobierno) el Presidente electo ya está en condiciones de hacer una enorme diferencia. Sin embargo, es mi impresión, la oportunidad sólo se aprovechó parcialmente. 

Hay, sí, un virtuoso llamado al trabajo en equipo, que contrasta con el antidemocrático verticalismo propio de los gobiernos peronistas. Por lo demás, el Presidente electo acertó en la designación de su Jefe de Gabinete (aire fresco en un ambiente hoy putrefacto); tuvo sus mayores aciertos políticos (antes que técnicos) en la confirmación del Secretario de Ciencia y Tecnología o en Cultura (áreas sensibles en donde hábilmente desarticuló críticas fáciles, que ya se habían activado); e insinuó un buen camino con la designación, en Cancillería, de una mujer que (nos guste más o menos) no muestra al alicate en mano como herramienta de diálogo. También fue un modesto acierto lo que no hizo: nombramientos irritativos en Defensa o Agricultura, que fueron reemplazados por otros menos agresivos a partir de los cuales tendió puentes hacia las fuerzas aliadas.

Sin embargo, todas las virtudes sugeridas contrastan con defectos que las ponen en riesgo -defectos auspiciados en ese mismísimo acto. Me refiero a nombramientos de personas que –con independencia de sus cualidades personales- se muestran manifiestamente incapacitadas para su cargo (Ambiente); otras que –con independencia de sus cualidades para el cargo- expresan una modalidad de acción que ha sido políticamente irritativa (Seguridad); y, sobre todo, una alta gama de personalidades “puramente” técnicas que contradicen la disposición democrática con la que se propone regir al trabajo en equipo. 

Quienes consideramos que el proceso de toma decisiones debe resultar definido por el debate público (debate que en todo sentido contrasta con las encuestas de mercado), no lo hacemos con ingenuidad sino convencidos: entendemos que la naturaleza de las dificultades que se enfrentan requiere de una construcción que debe ser colectiva. Por eso criticamos al autoritario decisionismo político propio del menemismo y del kirchnerismo, y por eso nos disponemos ahora a criticar al más pulcro decisionismo económico, que amenaza con quedar envuelto en disímiles pero emparentados problemas.






27 nov. 2015

Sal



Me dicen que falleció Miguel Sal, talentosísimo arquitecto, armador de campañas políticas, con quien alguna vez estuvimos viajando largo. No nos veíamos hace un montón, pero lo recuerdo con mucho cariño (acá, con él y con Mariano U.)

Premio Nacional a la Sala de Máquinas

Me entero de que me acaban de dar uno de los 3 Premios Nacionales en la categorìa Ensayo Polìtico, organizado por el Ministerio de Cultura de la Naciòn (acà). Entregan el premio el miércoles, en el CCK. Allì estaremos. Quisiera decir algo màs, pero voy a decir simplemente gracias

25 nov. 2015

A 30 años del juicio a las juntas

De Marcelo Alegre, en la Facultad de Derecho (UBA)

A 30 años del Juicio a las Juntas

Tuve el increíble honor de ser invitado a hablar en el acto de ayer en la Facultad.
Esta es la taquigráfica de mi breve intervención:

Buenas tardes.

Era estudiante en esta Facultad cuando se desarrolló el Juicio a las Juntas.
¿Cómo lo viví? Mi primera vivencia trasciende mi carácter de estudiante. Era un joven más, que había vivido su adolescencia en la dictadura. Como todos sufrí el clima de censura, de hostigamiento a la juventud, y la concepción retrógrada de la Universidad y del Derecho en mi primer año aquí, que fue el último del llamado Proceso. Dos recuerdos. El primero: en sexto grado una mañana de invierno los preceptores de mi escuela nos decían que los monjes palotinos asesinados la noche anterior  en la Parroquia de San Patricio a pocas cuadras de mi escuela no fueron víctimas de la guerrilla como informaban algunos diarios, sino del gobierno. El segundo es de la secundaria en el Liceo 10 de Almagro, donde varios de mis compañeros eran hijos de presos políticos, recuerdo como alguno de ellos era martirizado por su apellido (que era muy conocido) por la profesora de castellano.

Al ver a quienes fueron durante 8 años los dueños de la vida y de la muerte sometidos a la justicia civil, y ponerse de pie cuando ingresaban los jueces a la Sala la sensación era de gran alegría. Recién comenzaba a educarme en una justificación no retribucionista de la pena. En ese momento creo que viví el Juicio como un desquite, disfrutando lo que veía como la humillación de los máximos jerarcas de la dictadura al estar sometidos a la justicia de la democracia.  

Esa reacción visceral, no teórica, se fue enriqueciendo con el tiempo y con el desarrollo de mi vida académica en la Facultad. Como colaborador de Carlos Nino fui conociendo los detalles de la arquitectura jurídica del Juicio. Años después comprendí, gracias a Nino, una de las muchas claves del Juicio. A comienzos de los noventa, un jurista progresista de Yale, Bruce Ackerman, en su libro El Futuro de la Revolución Liberal, abogaba porque las nuevas democracias de Europa del Este se apartaran del sendero argentino. En vez de enfocarse en la justicia retroactiva, que según Ackerman divide a la sociedad y la vuelca al pasado, debían enfocarse en las reformas estructurales, que unen a la sociedad de cara al futuro. De la mano de Nino entendí el error de Ackerman. El Juicio, además de un ejercicio ejemplar e inédito de justicia transicional, fue una reforma institucional en sí mismo, ya que puso fin a la idea de una casta militar ubicada por encima de la ley.

Más tarde aún, viví el Juicio a través de los ojos de un conjunto de académicos extranjeros que asistieron a las audiencias y volcaron sus reacciones en ensayos inolvidables. Por ejemplo, el inolvidable texto de Ronald Dworkin, Doctor Honoris Causa de esta Universidad, titulado Un Informe desde el Infierno, que luego sería el prólogo de la edición inglesa del Nunca Más. Allí Dworkin, además de reivindicar el Juicio como un gran avance en la lucha universal para construir un “tabú contra la tortura”, reflejaba su perplejidad ante los hechos de violencia sexual reflejados en las audiencias.

Con el tiempo, y conversando con Luis Moreno Ocampo, también entendí que El Juicio es un gran orgullo para la Universidad de Buenos Aires. La mayoría de los jueces y fiscales del Juicio fueron estudiantes, graduados, y docentes de nuestra facultad. Varios fueron discípulos de dos grandes figuras de esta institución, Luis Jiménez de Asúa, el Presidente de la República Española en el exilio y eminente profesor de derecho penal; y de Ambrosio Gioja, profesor de Filosofía del Derecho. También fueron o son parte de esta institución los juristas como Malamud Goti, Carlos Nino o Martín Farrell que tomaron parte en el diseño del Juicio, en la integración del nuevo Poder Judicial de la Democracia, y muchos de los jueces de la Corte que un año después, en 1986, confirmó la sentencia del Juicio en la Corte Suprema como Genaro Carrió, Augusto Belluscio, Enrique Petracchi, y el actual miembro de la Corte, el Dr. Carlos Fayt.    

Esta Facultad, entonces, siente la responsabilidad de mantener vivo el legado del Juicio. En ese sendero, algunos hitos son la incorporación de Derechos Humanos como asignatura obligatoria en 1985; la graduación, en los 90 de los primeros egresados del nuevo Plan de Estudios que hoy son protagonistas de la lucha por los derechos humanos como presidentes de ONGs, magistrados, funcionarios, académicos dentro y fuera del país, etc; la creación de las clínicas jurídicas en la década del 90, plasmando la noción de que las Facultades de Derecho son parte de la estructura de soporte de los derechos humanos, como lo propone Charles Epp; la creación de la Maestría en Derecho Internacional de los Derechos Humanos en 2008; la creación hace un año del Centro de Derechos Humanos de la Facultad; y la elección como Decana de una Profesora Titular de Derechos Humanos, Mónica Pinto, que ha venido profundizando la mirada de derechos humanos y de género en la conducción de esta casa.

Un párrafo aparte merece el Programa reciente de la Facultad llamado: “Los Estudiantes Vamos a los Juicios”. En el punto 30 de la Sentencia del Juicio a las Juntas la Cámara Federal ordena abrir nuevas causas para investigar a los comandantes de zona y subzona así como “a todos aquellos que tuvieron responsabilidad operativa en las acciones”. Si el Juicio a las Juntas contribuyó por un lado a lo que Kathryn Sikkink llama una “cascada de justicia” global contra la impunidad frente a las violaciones masivas de derechos humanos,  también activó una cascada interna de justicia, que continúa en nuestros días. La Facultad acompaña decididamente la continuidad de los juicios, por ejemplo  ofreciendo un seminario teórico-práctico sobre Justicia y Memoria, que incluye la asistencia a juicios en trámites por delitos de lesa humanidad.

También con Moreno Ocampo tomé conciencia de la potencialidad del Juicio para iluminar e inspirar las políticas públicas que el país precisa. Por ejemplo, primero, se trató de una estrategia jurídica y política afirmada en una profunda solidez técnico-jurídica. Segundo, se trató de una estrategia que buscó desde el comienzo la más amplia base de sustentación política, comenzando por el apoyo de los dos partidos mayoritarios. Tercero, se trató de una estrategia que se llevó adelante con mucha eficacia y celeridad, ya que en menos de dos años se anuló la autoamnistía, se reformaron las leyes que hicieron posible El Juicio, se superó la instancia de la justicia militar, se llevaron a cabo las audiencias de juicio, en las que centenas de testigos documentaron el horror de la represión clandestina, se produjeron los alegatos (incluyendo el histórico alegato que concluyó con la famosa expresión de Julio Strassera: “Señores Jueces, Nunca Más”), y se dictó sentencia.

Debo mencionar a quien con su visión y liderazgo hizo posible el Juicio a las Juntas. Confesé al inicio que mi reacción inicial frente al Juicio fue de desquite, al ver sometidos a proceso y luego condenados a quienes se habían investido en los custodios de la moral nacional. Esa comprensión primera fue enriqueciéndose y modificando con el tiempo. En la campaña electoral de 1983 los jóvenes cantábamos “paredón, paredón…” y el orador siempre nos hacía reflexionar, diciéndonos, “Nunca más la violencia en la Argentina”. Me llevó mucho tiempo entender el alcance de su política de justicia transicional, que eclipsaba cualquier lectura del Juicio en clave revanchista u oportunista. Se trataba, en cambio, de sentar la base ética de la democracia. Owen Fiss, también Doctor honorario de la UBA y uno de los académicos invitados a presenciar el Juicio, lo expresó recientemente en términos difíciles de mejorar. Fiss es constitucionalista y un crítico intransigente de las políticas pro-tortura de Bush y de la decisión de Obama de no investigar estos abusos. En un libro reciente, para evaluar a Obama a este respecto, lo compara con nuestro Presidente de entonces, con estas palabras que elegí para concluir:
“Obama tal vez pensó que su poder era limitado. O que una política más robusta en derechos humanos habría dificultado otras iniciativas… Es imposible saber si fue así y si ese miedo estaba justificado. Nunca sabremos bien las razones por las que Obama decidió continuar muchas políticas antiterroristas de Bush y no investigar los abusos, pero las consecuencias son innegables. Obama incumplió su promesa de ser leal a los valores de la nación. Esto me ha llevado, de manera más profunda que nunca, a apreciar qué líder extraordinario fue el Presidente Alfonsín y por qué el Juicio de 1985 siempre tendrá un lugar de honor en la historia. Los desafíos que Alfonsín confrontó en la transición fueron, desde toda perspectiva, mucho más graves que los que enfrentó Obama. Pero Raúl Alfonsín lo arriesgó todo por ver que se hiciera justicia.”  

24 nov. 2015

Nombramientos

Así como critico desde ya que se quiera nombrar a un directivo de Monsanto en Agricultura (una pèsima señal para lo que viene, y no es el único nombramiento sospechoso que se sugiere), me parece una gran noticia que se designe como Canciller a una mujer, con experiencia y altamente capacitada para el cargo. No hubiera sido mi primer nombre para la Cancillería, pero ya puedo registrar el shock social que produce que se pueda nombrar en un cargo a una persona simplemente competente. Cuánto daño nos ha hecho el kirchnerismo, para que con sólo nombrar a alguien preparado -o, en otros casos, más radicalmente con sólo hablar o dar una conferencia de prensa- ya se haga diferencia. Qué duro reconocer el deterioro institucional sobre el que estamos parados -cuánto nos hundieron en la materia. 

23 nov. 2015

De la crítica venimos, a la crítica vamos

Después de 10 años en la intemperie, en este espacio más bien solitario y lleno de sinsabores, de la crítica al poder, de ahí nos vamos, y ahí volvemos. Para los que,después de tanto tiempo, llegan y quieren conocer cómo es el terreno, de qué se trata esto de ser críticos del gobierno nacional, bienvenidos. Sepan, de todos modos, los que usaron estos años para mentir, callar y tomar ventajas personales, que los recordamos bien, y que amistosamente, no olvidaremos el daño que han hecho. La autoridad moral no se construye ni se recupera en unos días. Los esperamos, de todos modos.

La Nación

Obviamente, enfàticamente, repudiamos el editorial de hoy de La Naciòn, en materia de derechos humanos, apenas electo el nuevo gobierno.

http://www.diarioregistrado.com/politica/135029-periodistas-de-la-nacion-repudian-el-editorial-que-reivindica-a-los-genocidas.html

20 nov. 2015

Violencia agrietada en el San Martín

Vamos a ver una obra de teatro el fin de semana, en el San Martín. Ya haciendo la cola de ingreso percibo una violencia extraña en el aire, tal vez explicable luego de la derrota oficial reciente, sobre todo en un ámbito muy propio del kirchnerismo cultural palermitano. Señalo a una serie de personajes, en la fila, a los que describo como "kirchneristas exaltados" (particularmente me detengo en quien tengo enfrente) sólo por las actitudes corporales que muestran, algunos pequeños gestos, palabras perdidas que escucho, de disgusto frente a un teatro que asocian con el "marcismo" (luego la historia confirmaría el acierto de mi "sociología haciendo fila"). La obra tiene insinuciones antimacristas que generan empatía, pero cuando, en un momento, deslizan una crítica que es aplicable también al gobierno, se electriza el aire. La función sigue.

Terminada la obra, aplaudimos moderadamente, y en su segunda salida, los actores se plantan frente a todos nosotros y denuncian una situación inaceptable aunque común en el ámbito (lo que no la convierte en menos inaceptable). Nos dicen que hace dos meses que comenzaron la obra y que todavía no les han pagado...por lo que sugieren -frente al público- que este domingo pensemos bien nuestro voto (!!!). Algunos de los exaltados del público se encienden y empiezan a gritar "sí, el domingo votamos a Scioli"! Y otros: "son ladrones", "pagá ladrón" (a Macri). El clima de violencia empieza a extenderse. Hay gente visiblemente incómoda con esos comentarios de arenga hacia un público cautivo. Entonces ellos también reciben la reprimenda: "paguen" (al público disidente) "ladrones."

Parte del público empieza a reaccionar. Uno (que luego confesaría a los gritos que era votante de Stolbizer) dice que "miremos la historia completa, que pague Boudou también." La persona que estaba delante mío en la fila de ingreso, y a quien yo había señalado graciosamente como el más temible de todos, se da vuelta fuera de sí (estábamos ya saliendo del teatro) y grita: "qué te pasa con Boudou, qué tenés para decir contra Boudou, decímelo en la cara".

Corre un frío en el aire que corta los cuerpos, y por unos instantes estamos a punto de desatar la violencia general: unas cien personas estamos (me incluyo) a punto de tomarnos a golpes de puño. Nos queremos golpear ya mismo. Un poco en pánico frente a lo que está por ocurrir, reaccionamos todos frente a lo inminente, y frenamos al borde del abismo. Los gritos siguen en las gargantas ya enrojecidas pero nos aguantamos los golpes. Circula un odio contenido, nos miramos con bronca, murmuramos cosas unos contra otros, y finalmente -shockeados todos- nos dispersamos.

Votar en blanco es muy incómodo (pero lo hacemos convencidos)

Hace un mes que me quieren inducir a votar de otro modo, diciendo tonterías como que votar en blanco es muy cómodo -solamente un modo de preservar el alma impoluta. Lo cierto es que no veo por qué es que uno debería seguir el camino de los que se ensuciaron en nombre de un objetivo que no se les cumplió, y por tanto sólo quedaron sucios. Pero lo más importante es otra cosa: Para quienes defendemos la postura de votar en blanco, hacerlo es -como cualquier acción contracutlural- algo molesto, que genera malestar e incomodidades permanentes, en cualquier evento social o interacción comunicativa. En lo personal, llevo ya un mes adicional de disputas y peleas recargadas, sólo por ese tema. Mi conclusión es: votar en blanco es incomodísimo! Lo hacemos, valga aclararlo entonces, por convicción, y no por una comodidad que no tuvimos ni nos preocupamos por tener nunca.

19 nov. 2015

Inconstitucionalidad de la composición del consejo de la magistratura: una breve

Importantísima decisión de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo. Los motivos y razones (ver acá) no son todos los que me interesan. Creo que otra vez se tuvo la gran oportunidad de invalidar una ley por el procedimiento inaceptablemente anti-democrático con que fue hecha (recordemos al expresidente NKenviando el proyecto de ley al Congreso, con la orden "de aquí no se cambia una coma": así fue, y por tanto, violación pura de la Constitución). Pero no importa. Los argumentos que se utilizan bastan, y son defendibles desde una lectura procedimentalista del control judicial.

Agrego sólo una cuestión, de todos modos: Con esta ley comenzó la debacle. De este modo el kirchnerismo pasó de su notable minuto inicial (transversalidad política, lucha contra los barones del conurbano y caudillos feudales, reforma de la Corte, decreto 222), al tiempo posterior, marcado por principios contrarios (unicato, alianza con los denunciados de ayer, sometimiento del poder judicial). Cuánto hubiera cambiado la política argentina si algunos jueces, un juez, un tribunal, de modo indeclinable, firme, principista, hubiera rechazado -como se rechaza hoy, a días del cambio de gobierno- lo que todos sabíamos que era ilegal, inconstitucional, inmoral! Cuánto hubiera cambiado la historia nacional, si hubieran hecho entonces lo que se animan a hacer recién ahora!

16 nov. 2015

Simposio sobre la Constitucionalización del Derecho Internacional en América Latina

Excelente simposio en el que pude participar. Coordinado brillantemente por Alexandra Huneeus, y en el que participaron A. Dulitzky, A. von Bogdandy, E. MacGregor
Todo de acceso libre, acá

15 nov. 2015

Argentina Debate (desde la perspectiva de la democracia deliberativa)

Excelente la iniciativa de Argentina Debate, fogoneada por don Hernán Ch. (a quien agradecemos que en su momento nos invitara a formar parte del equipo impulsor). Gracias a esta iniciativa, esta noche tendremos el primer debate presidencial televisado en la historia argentina. Desde lejos, aplaudimos la iniciativa, sobre todo a la luz de una historia electoral argentina, en el contexto de un sistema híper-presidencialista, que ha sido injustificablemente hostil a los debates públicos (Carlos Nino en su momento explicó bien por qué, en general, debe esperarse que el híper-presidencialismo desincentive, diluya y vacíe de contenido al debate general, y le saque el cuerpo al mismo, cada vez que pueda).

De todos modos, como uno siempre es un disidente de todo, agregaría dos observaciones críticas (no sobre Argentina Debate, sino sobre los modos en que se tiende a mirar el debate presidencial de esta noche). Dos críticas que bajan directamente del modo en que desde este blog pensamos a la democracia -como democracia deliberativa justamente. Democracia deliberativa, para nosotros, tiene que ver con dos condiciones: inclusión y discusión extendida a todos los ámbitos. Por tanto (declaramos):

1) Tener un debate entre los dos candidatos del híper-presidencialismo es importantísimo, pero los debates que más nos interesan, los que no tenemos, tienen que ver con los debates ampliados, inclusivos, sociales, debates que trascienden a dos personas -el debate ciudadano (de los ciudadanos entre sí), el debate entre los ciudadanos con los sectores en el poder (y no tenemos esos debates, entre otras razones, por una tramposa ley de medios, aplicada de modo bárbaro por la agencia reguladora -la gran oportunidad perdida de la década).

2) Pensar al debate como debate presidencial es parte del empobrecimiento que se nos ha impuesto en la materia en estos años. Este debate de hoy es importantísimo, insisto, pero más importantes son otros debates: es el debate que no tuvimos ayer, y sobre todo el que deberemos tener desde mañana -los debates que trascienden  a un día. Esto es decir: la democracia no es, meramente, un proceso electoral que se concentra en una sola jornada -la del comicio. Democracia es, sobre todo, lo que viene antes y después del comicio. Por eso, los debates que importan más son los otros -aquellos que no estamos en buenas condiciones institucionales y estructurales de tener.


13 nov. 2015

Derecho y pobreza: libro con descarga gratis

Coordinado por el amigo Etchichury y Magdalena Álvarez, "Encuentro y Desencuentros entre las Políticas Públicas y los Derechos Sociales"
Se puede descargar desde acá. Muy bien 10 felicitado con signos de exclamación¡

12 nov. 2015

Las declaraciones partidistas de las Universidades, en violación del Estatuto Universitario

Hemos visto en estos días, de modo reiterado, las declaraciones de autoridades universitarias, consejos directivos, decanos, etc., que - usando descarada e indebidamente su poder de influencia y recursos bajo su control- han hecho llamados a la comunidad universitaria para votar al candidato presidencial del oficialismo (sobre la imperdonable declaración de la Facultad de Ciencias Sociales, por ejemplo, acá).

Signo de estos tiempos, cantidad de colegas en los que alguna vez confiamos, salieron a respaldar tales declaraciones, naturalizando lo inaceptable: así como es inaceptable que la Presidenta de la Nación utilice la cadena nacional o los patios de la casa de gobierno para denostar a la oposición y hablarle sólo a una porción del país -sus votantes, mientras ignora o trata como enemigos a los restantes- resulta inaceptable que un(a) decano(a) utilice los medios y recursos que controla, y su poder de influencia, para pedirle al alumnado que "salga a marchar" en favor del candidato oficialista. Mucho peor aún, por supuesto, que el consejo directivo de una facultad tome posición por un candidato.

Esto no significa -en absoluto- que tales autoridades no puedan hablar de política: siempre lo harán, y está bien. Está bien que la Universidad se involucre en cuestiones de interés compartido, y afirme principios morales, legales y constitucionales compartidos por todos: el valor de los derechos humanos; la aplicación de los derechos sociales; la extensión de la lista de derechos; la justicia social; la igualdad; la democracia; el debate público robusto; el valor de las estadísticas públicas; el combate contra la pobreza o contra la minería a cielo abierto. Esto es decir: hay miles de cuestiones de interés público que merecen ser tratados por la Universidad y sus autoridades, y respecto de las cuales la Universidad puede hacer un aporte esclarecedor a partir de sus saberes técnicos especiales (por qué el INDEC no puede mentir, y cómo se puede reemplazar los actuales sistemas de mentiras y abusos; por qué el fracking debe ser rechazado; etc. Lo que no puede hacer, en cambio, es decir: "y por tanto, hay que votar al candidato oficialista" (o a cualquier otro). Es justo, es importante, es razonable, es sentido común, que así sea.

Pero además, hay otro dato contundente, que hasta ahora se ha pasado por alto (y que recupero gracias al amigo G.Al.) y es el propio Estatuto Universitario que las autoridades académicas se juramentaron cumplimentar. Al comienzo nomás, en su art. 4, y de modo prístino, con absoluto sentido común se sostiene:

"La Universidad es prescindente en materia ideológica, política y religiosa, asegura dentro de su recinto la más amplia libertad de investigación y de expresión, pero no se desentiende de los problemas sociales, políticos e ideológicos, sino que los estudia científicamente." Inmejorable, contundente, demoledor. Sentido común impecable, para mostrar el grado de violación de deberes en que han incurrido los profetas del odio de hoy.


8 nov. 2015

Cátedra de Propaganda en la Universidad/ No en mi nombre

Sobre los comunicados de las Universidades públicas, de la Facultad de Sociales (gravísimo) o de autoridades del CONICET, queriendo pronunciarse en nombre de todos los investigadores, en torno al próximo ballotage: no en mi nombre por favor. La investigación pública mostrando su peor cara: para esto los querían, para esto les pagaron? Texto de M. Varela, acá

En el mismo sentido, P. Alabarces (tomado de su muro), a continuación:

La Facultad donde trabajo desde hace 28 años, la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, produjo anoche un gesto institucional de enorme gravedad, de esos de los que es difícil volver. Su Consejo Directivo aprobó una resolución en la que convocó a “sumar su apoyo y compromiso en defensa de la educación pública, gratuita, laica y popular”, “a la comunidad educativa a defender las conquistas” y “alertar sobre probables políticas de ajuste y mercantilización, inspiradas por el explícito neoliberalismo de uno de los proyectos en pugna en el balotaje electoral”. Todo esto es textual. Significa, sin forzar interpretaciones, que una Facultad, una institución educativa pagada por todo el pueblo argentino, tomó posición electoral a favor de un partido político (cualquiera sea él). Para colmo, lo hizo “con la voluntad de todas las expresiones políticas representadas, a excepción de los consejeros del Partido Obrero”: eso supone que estaría representado un espectro plural, pero omiten que “todas las expresiones políticas representadas” son en realidad una sola: el oficialismo de la Facultad, monolíticamente kirchnerista. Al autoritarismo del unicato, le agregó, entonces, puro y simple macartismo.
Esto es grave: y sumerge a los que aún queremos debatir nuestro voto, o a aquellos que han decidido ya votar en blanco o a Macri (sean ellos profesores, graduados, estudiantes, empleados) en el abismo de lo reprimido. Una resolución del Consejo es un acto jurídico que obliga a todos a obedecerlo: en consecuencia, a todos aquellos que decidamos no “sumar nuestro apoyo y compromiso” detrás de Scioli nos pueden caber penalidades. ¿Debemos, estimadas autoridades, comenzar a buscar nuevo trabajo?
Las voluntades individuales, de los sujetos y sujetas, en una Facultad como la nuestra siempre se deciden, se desgarran, se debaten y se critican; y nuestro trabajo docente consiste, exactamente, en estimular el desgarramiento, el debate, la crítica y la decisión o la indecisión. Las instituciones, en cambio, y más aún las educativas públicas, gratuitas, autónomas y co-gobernadas, deben tomar siempre partido por los grandes temas: pero nunca, jamás, partido electoral. Eso es potestad libre y democrática de los sujetos y sujetas.
Han dado un paso que no debían dar. Pueden regresar, como siempre se puede volver de los errores. Es muy triste enfrentar tal grado de autoritarismo y falta de respeto democrático por la disidencia. Insisto: la consecuencia lógica del paso que han dado es la persecución y la expulsión de las voces críticas. Ya que han dado el primero, les ruego nos avisen antes del próximo, para darnos tiempo a buscar cobijo.

p.d.: qué le pasa por la cabeza a un decano/a cuando pide salir a la calle, pero para militar por una facción política, para militar por Scioli¡¡??
http://www.perfil.com/politica/Filosofia-y-Letras-otra-facultad-de-la-UBA-que-apoya-a-Scioli-20151108-0070.html

5 nov. 2015

Nuevo magistrado en la Corte Constitucional Colombiana

La avanzada jurídica colombiana festejó ayer, con razón, un fallo de la CC que permite la adopción a parejas del mismo sexo. Sin embargo, en las mismas horas también quedó designado en la Corte Constitucional Alejandro Linares, contra la fuerte campaña por "una mujer en la Corte". En la terna estaban dos queridas amigas, Catalina Botero y Magdalena Correa. En nuestras malas noches, dijimos que las autoridades obviamente iban a elegir al candidato que no debían, y así ocurrió. Por un lado, lamentamos mucho la elección. Por otro lado, afirmamos lo que venimos diciendo desde hace tiempo: a una Corte que fue "sospechosamente" de avanzada, la vienen cooptando nombramiento a nombramiento. Y mientras, todos siguen, seguimos ilusionados con que "mala suerte, puede ser mejor." No es así: no es mala suerte. Vienen virando la Corte hace tiempo, paso a paso, y no se lo quiere reconocer. Algunos comentarios sobre el elegido, pubicados por La Sila Vacía, acá

4 nov. 2015

Absuelven a Relmu Ñamku

Reafirmando el valor del multiculturalismo y la diversidad en la composición de los órganos decisorios, aún judiciales

"En un juicio histórico, un jurado intercultural absolvió a la mujer mapuche Relmu Ñamku, que estaba acusada de intento de homicidio. Se trata del primer juicio en la Argentina con un jurado intercultural, donde la mitad son mapuches." (ver acá)


(Con Maristella Svampa escribimos una nota sobre el tema que justo se publicó hoy, acá)

Designación inconstitucional de dos nuevos auditores: gran oportunidad para invalidar judicialmente el proceso legisaltivo

Escapando del gobierno, el kirchnerismo busca ocultar sus crímenes colonizando los órganos de control. Hoy designó de modo irregular a dos nuevos miembros del directorio de la Auditoría General de la Nación. Con algunas notas notables: una, el gobierno nombra a dos genuflexos partisanos (uno de los controladores juró, como se ve, haciendo la V que simboliza al partido de gobierno: así da muestra de la imparcialidad con que controlará al gobierno); otra, la escandalosa sesión, que forzó a la oposición a dejar sin quorum las designaciones, fue comandada cínica y vergozosamente por Julián Domínguez, "el ala conciliadora" del gobierno, que hoy -para quien tenía dudas- dejó en claro cuál era su estatura moral.

La designación de los dos auditores se hizo en medio de una sesión especial, que por tanto tenía sus temas acotados: no era posible tratar en el recinto cuestiones no definidas de antemano. Por lo demás, la única manera de incorporar un tema nuevo era a través del voto de las tres cuartas partes de la Cámara: al kirchnerismo no le interesó esa restricción, y votó igual por lo que quería, con absoluto descuido de las exigencias reglamentarias. Sólo quería arrasar, provocando.

Algunos han dicho que la nueva legislatura podrá anular lo hecho en la sesión. Creo que, más bien, constituye ésta una gran oportunidad para direccionar el control judicial hacia donde debe ir. Entre otros (no muchos más) lugares, el control judicial debe dirigirse al control de los procedimientos legislativos. Frente a la flagrante inconstitucionalidad de los nombramientos, proponemos una contundente, pionera, necesaria, invalidación de las designaciones hechas hoy por el gobierno.

Subrogantes

Importantísimo fallo de la Corte en materia de subrogancias (acá), contra la idea de la designación discrecional y sin ningún criterio auspiciada por el gobierno desde la legislatura y el Consejo de la Magistratura. Una discrecionalidad que sólo facilita la designación de sujetos (cito) "más vulnerables a las presiones de ...aquellas autoridades de quienes dependen futuras designaciones o ascensos y es menos probable que denuncien la conducta indebida o los actos de corrupción que presencien" (!)

Decisión crucial ontra el festival del cualunquismo que esta semana afirmó  AGC -quien, cabe decirlo, se hundió aún más en la ciénaga de la ilegalidad que parece estar animada ciegamente a avalar (por qué, por qué tan bajo?). (cabe agregar, también, que esta disputa jurídica la viene perdiendo estrepitosamente).

Volveremos

3 nov. 2015

Plebeyismo sin plebeyos. Open letter y el modelo cultural/ El pánico a "la casa tomada"

Este fin de semana pasado, dos lindas notas, de doña Maristella Svampa y don Pablo Alabarces, a raíz de las declaraciones del líder de Carta Abierta, en torno a los gustos musicales del candidato oficialista. Los dos saben salirse de la anécdota y plantear un problema más de fondo, relacionado con los modos en que las clases medias acomodadas (k) se auto-asumen como plebeyas y desde ahí pretenden definir lo plebeyo, y los alcances y límites del gusto cultural de los plebeyos. Maristella, acá, Alabarces, acá

Aquello en lo que el kirchnerismo devino



Mensaje del Ministro de Salud, especialmente dirigido hacia los que padecen cáncer, sobre lo que podría implicar un voto hacia el candidato opositor


(No es un enardecido militante, un miembro de la rama juvenil más extrema, un loco perdido. No. Es el Ministro de Salud de la Nación, y éste es sólo el más impresionante de los muchos mensajes que envió en el mismo sentido)

1 nov. 2015

Mis dos fotos de la década

Dos de las más tremendas fotos de la época k. Hay, por supuesto, decenas de fotos imaginables, algunas mostrando actos más interesantes, otras más dramáticas o directamente monstruosas (desde las primeras, tipo la bajada del cuadro, a Once o los inundados).

No se trata de hacer una competencia sobre cuáles son las mejores, las peores, o las más importantes. Estas son las dos que quedarán conmigo:

1) Los jóvenes padres que llevan de la mano a sus hijos a escupir a quien piensa diferente, mientras otros padres, allí nomás, comparten la escena, muertos de risa, felices de ver a los niños escupiendo a quienes tienen otras ideas, entonces vestidos de militares, convertidos en blanco sobre los cuales se debe disparar, acusados de cómplices. Piensan distinto¡

2) Los gobernadores llegando a Tucumán, a una reunión más, cada uno con su avión privado, o su avión reservado para emergencias sanitarias, unos 10 000 dólares la hora, la mayoría proveniente de provincias hambreadas, con niños que mueren de desnutrición, y cifras desconocidas porque el hambre existe pero los números no los podemos conocer

Las dos fotos con las que los vamos despidiendo