26 ene. 2018

Brevisimas sobre Lula y su procesamiento

& La idea que veo reiterada estos dias, en algunos ambitos (ayer y hoy en P12, por ejemplo) sobre la justicia brasilera como "corrupta y venal" es por completo falsa, y se basa en prejuicios y falta de informacion. La justicia brasilera es en general independiente, conservadora aunque con muchos focos progresistas en las instancias inferiores, y los jueces que condenaron a Lula (primero Moro, ahora el Tribunal Federal de Porto Alegre) no son ni venales, ni corruptos, ni de derecha. Querer asimilar todo a los peores casos de la Argentina (donde la situacion de la justicia, su forma de nombramiento, etc.) es muy diferente, es un error grave, motivado por la desesperacion politica (este comentario no incluye a los tribunales superiores de Brasil u otros paises de la region, en donde los nombramientos se dan por otra via, mas politica y mas riesgosa para su independencia política).

& Que en la derecha y sus extremos no podemos confiar, o que esos extremos no están interesados en la democracia, son datos que pueden constituir nuestros puntos de partida. Por eso, como diría Boaventura, lo que tenemos que hacer es pensar en la izquierda y sus deberes pendientes.

& Aqui otra vez, como dice Boaventura en su carta a los brasileros, la "politica del cheque en blanco" a los gobiernos de los ultimos 10 anios en la region, es parte del problema.

& La idea de que la justicia propone "romper el legado" de los gobiernos progresistas, hace agua por todos lados. No solo porque los referidos no eran gobiernos progresistas (pero este es un asunto que dejo de lado), sino porque fueron jueces casi en todos los casos nombrados por esos mismos "gobiernos progresistas". No hacerse cargo de eso es otra gran parte del problema.

& El tema de las pruebas judiciales: el punto de partida es el que sabemos y hacemos como que no sabemos. Probar cualquier delito es muy difícil sino imposible si no tenemos una filmación del hecho avalada previamente, o sea algo que no sucederá nunca. Por eso muchas veces los jueces terminan sopesando lo poquito que tienen frente a sí conforme a su "íntima convicción". Por suerte, para mi en estos casos la cuestión es de responsabilidad política y no judicial, por lo que no me preocuparía si Lula es responsabilizado políticamente. El caso es análogo al del proceso que condujo Julio Maier y que término con la destitución de A. Ibarra como jefe de gobierno, y análogo al que debió destituir a CFK luego de Once: si armas un sistema de ultrapresidencialismo y te aprovechas de el, luego SOS el  primer responsable si existe, como existió, el memsalao, y salta el lava jato. Pediría lo mismo que pidió Maier para Ibarra.

& Los llamados "gobiernos progresistas" o no modificaron la justicia, porque no se interesaron mayormente en las cuestiones institucionales y su reforzamiento, o eligieron el camino errado porque procuraron sobre todo su  sometimiento, o porque promovieron reformas conservadoras o reaccionarias (pensemos en la reforma del Consejo de la Magistratura o la de la Democratizacion de la Justicia, en la Argentina, o pensemos en los nombramientos de militantes a las ordenes en los puestos mas altos de la justicia, como en Ecuador o Venezuela, donde la presidenta de la Corte decia que la justicia debia estar sometida a las ordenes del presidente). Como puede ser que gobiernos pretendidamente de izquierda no encaren reformas radicales y democráticas sobre el sistema judicial? Cómo puede ser!? Luego, que sorpresa cabe, el horrendo sistema judicial que avalaron y prohijaron no actúa (depende el caso) del modo independiente, democrático o progresista que hubiéramos querido. Cual es la sorpresa si se nombra a jueces corruptos o mercenarios, no se democratiza el PJ o no se hacen reformas radicales?

& Explicaciones como las que refiero al comienzo tienen dificultades para dar cuenta de lo ocurrido en Chile o en Uruguay, donde tambien gobernaron, supuestamente, progresistas, que en casos como el de Bachelet llevaron a cabo reformas profundisimas, o en el caso de Mujica desafiaron hasta el hartazgo al sistema capitalista: por que ellos no fueron acorralados por la justicia? Porque fueron gobiernos reaccionarios o porque no traficaron corrupción como los K o Lula? Hay que hacerse cargo.  Tales explicaciones también tienen problemas para dar cuenta del juicio politico en Peru, o para hacernos entender las dificultades que la justicia le puso a Santos. En resumen: su capacidad explicativa es casi nula

& Si esos gobiernos progresistas -Brasil, Argentina, Venezuela- no hubieran tenido los problemas de hiper corrupcion que tuvieron, seguramente estarian hoy en una situacion mas "normal" institucionalmente. Debe llegar el momento de tomar responsabilidad por la hiper corrupcion en que se incurrió, por completo innecesaria para llevar adelante reformas de relevancia, como Bolivia, Uruguay o Chile lo demuestran. Se puede legislar la educación gratuita (resistida por las elites) como en Chile, optar por políticas más liberales en materia de estupefacientes, como en Uruguay, o impulsar la integración y el empoderamiento de las mayorías indígenas marginadas, como en Bolivia, sin necesidad de rapiñar desde el Estado y repartir millonadas entre los aliados, como hicieron Lula o los K.

& El otro punto repetido, sobre todo en los medios, es...el de los medios. Se explica: los periodistas desesperan por adjudicarse un poder de influencia y un protagonismo que no tienen, además de que acostumbran a pensar el mundo con el centro en ellos. Y la verdad es que no. Cada vez menos gente lee esos medios, los que lo leen sólo en una porción menor se interesan por la política (deportes, espectáculos y policiales ranquean habitualmente arriba), y los interesados en política (el famoso círculo rojo) por un lado se informan, como todos y más, por fuentes diversas, y por otro tienden a nutriese de aquellas fuentes que reafirman su pensamiento. Por una vez, quienes piensan desde los medios, en lugar de asumir como siempre una postura elitista y despreciativa hacia las masas, debería pensar sobre las condiciones de recepción de cualquier mensaje: por que el que recibe una cierta noticia la va a receptar, cuando y bajo que condiciones. Un poco de humildad alguna vez: si vivimos en democracia es porque las personas pueden distinguir y discriminar, y no van a suicidarse en masa porque algún loco se los pida. Resumidamente: el desprestigio de muchos de los ex presidentes no se debe a que lo pidió Clarín o lo dijo O Globo, sino a que una mayoría de personas dijo "si es así no estoy más de acuerdo" (nada de lo anterior niega que cualquier empresa, incluso las de medios, tengan intereses y presionen lícita e ilícitamente por ellos, mas alla de que tengan una gran limitación: necesitan ser consumidos-comprados por muchísima gente, para garantizar su poder).


16 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado profesor:

Creo, con todo respeto, que usted yerra en el blanco. Entiendo que tiene una imagen un tanto estereotipada del argumento en favor de lula o los gobiernos populares en general.

Primero, una cosa es criticar la honorabilidad de los jueces y otra el contenido de sus fallos. El punto decisivo aquí es evaluar el contenido del fallo concreto, cosa que usted no hace. Se mantiene en un plano muy general como si la carátula de una causa no fuera una acción delictiva concreta y sí fuera una especie de "se robaron todo". El problema en esta causa parece ser que la única prueba que hay es un arrepentido que dijo "lula recibió este triplex". Si esto es así, hay buenas razones para preocuparse.

Lo segundo es que ningun adherente a un gobierno popular que deba ser tomado en serio puede defender la corrupción. Creo que acá la posición es otra. El argumento es: si el politico es progresista es muy probable que si hizo algo (o a veces ni siquiera) vaya preso. Pero si el político es conservador es muy probable que no. El caso emblemático en argentina es De la Rua (ley banelco y represión del 20).

Bueno, creo que esos dos son los argumentos que son serios para discutir. Yo no me identifico con la posición que ud recobstruye. La entiendo, le insisto, demasiado estereotipada.

David Zambrano dijo...

Creo que tu análisis sobredetermina a cada actor como si fueran "astros". Preparás un discurso paradójico al mango. Creo que el principio de responsabilidad es importante. Los hombres hacen la realidad, etc. Pero basta. Que los medios se adjudican poder, que los progresistas fueron corruptos, que la derecha no está interesada en la democracia, que la justicia brasilera es independiente... Se toma a todos los actores como punto de partida. ¿Dónde se juntan? En una especie de conciencia de izquierda. Y la rueda gira. Al final y durante las vacaciones, hasta a los poderosos les atrae ponerse la del Che.

rg dijo...

Anónimo, aunque ya no publicare más anónimos, ahí te respondí agregando un ítem sobre la responsabilidad

Anónimo dijo...

comparto en general, y en especial que el gobierno de lula fue corrupto y él no puede exculparse políticamente aun sin ser autor o participe de delitos. Pero la escasa prueba en el caso en particular genera suspicacias (declaración de un arrepentido, dos visitas de familiares al departamento, un papel sin firma, declaraciones de vecinos de que es un rumor que es de lula). Tampoco comparto ni entiendo la inhabilitación a ser candidato sin que la condena esté firme. Me interesaria su opinion sobre el derecho a elegir y ser elegido en contraposición a un imputación de ser autor de una simulación (el se podia comprar el departamento -nada lujoso-, de hecho estaba pagando uno en el mismo edificio) Sebastian Feudal.

Toujours Pur dijo...

El hecho es que no hay pruebas contra Lula, y el fallo condenatorio es un mamarracho jurídico que puede tener consecuencias políticas catastróficas. Cito acá a Bruno Bimbi, periodista de TN que viene cubriendo muy bien el tema del juicio a Lula:

“A Lula se lo acusa de haber recibido como coima de una empresa constructora un departamento tríplex en la ciudad de Guarujá, en la región litoral del estado de San Pablo. Sin embargo, todas las evidencias del proceso apuntan a su inocencia. El propio fiscal, en una argumentación jurídicamente insólita, sostuvo que la falta de pruebas condenatorias ‘demuestra’ que Lula las ocultó y por ello es culpable; además, dijo que que el magistrado debería condenarlo basado en sus convicciones, aunque no tenga evidencias.
“En su sentencia, el juez Moro aduce que aunque el departamento no estuvo nunca a nombre de Lula (no hay contrato, ni boleto de compraventa, ni ningún documento que pruebe que es suyo; y de hecho el inmueble está embargado por otra jueza por deudas de la constructora OAS, que consta en los papeles como verdadera propietaria), Lula sería el dueño ‘de hecho’. Sin embargo, Moro tampoco presentó ninguna evidencia de esa presunta posesión fáctica. No hay pruebas de que Lula haya recibido las llaves, o haya dormido allí al menos una noche, o alguien de su familia, o haya ocupado de alguna forma el inmueble con sus pertenencias o se lo haya prestado o cedido a otro. Absolutamente nada. De hecho, en la fecha en la que Lula supuestamente recibió la ‘posesión de hecho” según Moro, la construcción del departamento ni siquiera había terminado. Por otro lado, el juez de Curitiba, Paraná, justificó su competencia en el juicio por un departamento ubicado en Guarujá, San Pablo, argumentando que formaba parte de la investigación por corrupción en Petrobrás, que ya estaba a su cargo. Pero luego, en una aclaración de su sentencia, dijo que no estaba probado que hubiese vínculo entre la supuesta cesión del departamento y la corrupción en la petrolera estatal. O sea, Moro no sería competente.
“Pero, además, ¿la coima fue entonces a cambio de qué? ‘Actos indeterminados’, dice el juez. En castellano: no sabe.”

(El texto completo se puede encontrar acá: http://bit.ly/2GjXTBs)

Eduardo Reviriego dijo...

Rg: Excelente brevísimas. Obviamente por aquí hay muchos que piensan que la justicia está de más y los medios también, y que como no se atreven a decirlo, intentaron e intentarán controlarlos a ambos.

rg dijo...

lo primero que digo es que normalmente se condena a cualquiera con pocas y malas pruebas. esa es la desgracia con la que convivimos, y que justificaria que nadie o casi nadie este preso. lo de las intimas convicciones es una descripcion de lo que sucede, no una justificacion. otra vez, tengo una postura garantista y anticarcelaria desde hace decadas. agrego, de todos modos, que en la cabeza de algunos jueces puede estar jugando la logica de la "responsabilidad politica", otra vez, en terminos explicativos. es la que aplico maier, en el juicio politico contra ibarra. me parece que esa logica vale, no para encarcelar, pero si para sancionar politicamente, por ejemplo diciendo: usted, ibarra, que se aprovecho de esa situacion, es el maximo responsable de esta tragedia. va a pagar politicamente, de un paso al costado.

Damián Seras dijo...

La verdad desconozco la idoneidad e indeoendencia o no de la justicia en brasil. Solo me llama la atencion que un corrupto que tiene una gran popularidad no puede ser candidato y otro corrupto q no lo voto nadie puede ser presidente.

Toujours Pur dijo...

Pero Roberto, comparar los casos de Ibarra y Lula es absurdo, básicamente porque Lula ya no es presidente, es un ciudadano particular. En un juicio político se puede utilizar la lógica de la responsabilidad política, pues el fallo sólo tiene por efecto la destitución del acusado de su cargo, y su posible inhabilitación para ocupar otros. Pero esto es un juicio penal, y acá está en juego, en última instancia, la libertad de una persona. A Lula se lo juzga por un delito concreto, que es haber recibido un departamento como coima. No se pudo probar que ni él, ni su esposa, ni ninguno de sus allegados haya tenido posesión del mismo. Condenarlo sin pruebas es algo digno de lo que los anglosajones llaman Kangaroo Court, y ningún garantista puede respaldar un fallo tan flojo de papeles.

Anónimo dijo...

Excelente Roberto, que facilidad tienen algunos de olvidarse del pasado y mezclar todo

rg dijo...

En el post no digo que es penalmente culpable, no que la sentencia esta bien, porque estoy en medio de la nada y
No la puedo leer desde acá. Digo otras cosas que sí son relevantes en la conversación. Que la línea principal de p12 y tantos, justicia venal
Y corrupta, es falsa, que hubo un sistema de megacorrupcion que todos reconocen, y que el era el responsable
Político, que los jueces que lo juzgaron, moro primero y luego el tribunal regional, son jueces respetables.
Que otros gobiernos similares y de discurso similar, como el de Mujica, no sufrieron este embate,
Porque no activaron la innecesaria máquina que Lula y los k activaron, y que derrumba el prestigio
De los ideales de izquierda

David dijo...

¿El departamento es suyo? No. ¿Seguro? Seguro. ¿Ni un poquito? No. ¿Niega que es suyo? Lo niego. ¿Cuándo lo compró? Nunca. ¿Cuánto le costó? Nada. ¿Desde cuándo lo tiene? Desde nunca. ¿O sea que no es suyo? No. ¿Está seguro? Lo estoy. ¿Por qué eligió ese departamento y no otro? No lo elegí. ¿Lo eligió su mujer? No. ¿Entonces por qué lo compró? No lo compré. Se lo regalaron. No. ¿Y cómo lo consiguió? No es mío. ¿Niega que sea suyo? Ya se lo dije. ¿Lo niega? Lo niego. Señor juez, ¿usted tiene alguna prueba de que el departamento sea mío, de que yo haya vivido ahí, de que haya pasado ahí alguna noche, de que mi familia se haya mudado? ¿Tiene algún contrato, una firma mía, un recibo, una transferencia bancaria, algo? No, por eso le pregunto. (Del interrogatorio del juez Sergio Moro a Lula, viralizado ayer en todo el mundo).

Toujours Pur dijo...

Bueno, si preferís que la conversación no verse sobre los aspectos jurídicos del fallo, no sería honesto dejar de mencionar que en Brasil:
a) Tenés un presidente que cuenta con bajísimos porcentajes de popularidad (entre 3 y 10%, según distintas encuestas) y del que hay una grabación suya ordenando pagar una coima); pese a ello, si él mañana quisiera presentarse a la reelección estaría legalmente habilitado.
b) Paralelamente, al candidato con mayor intención de voto, que ganaría en todos los escenarios de ballotage según todas las encuestas, no se le permitiría participar de las elecciones amparándose en una condena basada en pruebas endebles.
En un escenario como este, ¿no se puede hablar de una virtual ruptura del orden democrático? ¿No sería el gobierno de Michel Temer y/o el que surja de unas elecciones donde no pueda participar Lula tan ilegítimo como, digamos, los gobiernos argentinos de la Década Infame o los que fueron electos con el peronismo proscrito?
Saludos

Anónimo dijo...

https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2018/01/28/imagenes-ineditas-del-ataque-a-pedradas-a-la-policia-en-la-plaza-del-congreso-durante-el-debate-de-la-reforma-previsional/ viste esto?

David Zambrano dijo...

En una viñeta aparece un zurdito que con ojos desorbitados y casi desmayándose le grita a un cartonero: "¡Eh!, ¿no tenés patrón?".

Me gustaría decir que escribo mis comentarios acá no solo por el conocimiento público que el autor del blog merece. Comento porque siempre lo leo en contra. La razón de leerlo siempre en contra es que para Gargarella (véase que no recurro a esa estrategia polémica de vincularlo a un grupo de autores, esta vez) la izquierda es el OTRO. -¿Y ya que es el otro puede contemplársela con ojos liberales, de derecha, de centro, de izquierda incluso; o con angustia, preocupación; o como opción (práctica y teórica), etc? -Sí. -Lástima.

Sin embargo, la izquierda no es el otro. Para Gargarella sí; y, sí, es la interlocutora; El Lector; el sujeto a apelar, aconsejar, persuadir; y separar, desvincular, despegar; la dis-ponible. Sin embargo, lo único interesante y serio que la izquierda podría tener para nosotros es que pueda pensar en el otro.

Este último artículo es un ejemplo del otro pensamiento que cuestiono porque no piensa en el otro. Todos los actores son puntos de partida desde los cuales avistar en medio de ellos a esa conciencia de izquierda, pura, una, otra.

No.

Estoy en contra.

Anónimo dijo...

“…Para existir como individuo es, pues, y al menos, necesaria la libertad, es necesario no ser esclavo, no ser tratado como un instrumento, sino como un fin en sí mismo. Y para ser plenamente individuo, para gozar de una plena existencia individual, separada y autónoma, es necesaria la libertad plena. La libertad (plena) no presupone la (plena) existencia ab initium et ante saecula de individuos (plenamente) separados y autónomos, sino que la (plena) existencia separada y autónoma de esos individuos presupone la (plena) institucionalización histórico-secular de la libertad (Domènech, 2000c:29).
Para Domènech, la idea de ciudadanía fundada en esa concepción de la libertad es central en la perspectiva republicana, pues permite enfrentarse a las “hipertrofias e hipotrofias” de las distintas esferas de la vida social; permite encauzar los excesos y defectos de los vínculos sociales de comunidad, de autoridad, de proporcionalidad y aun de los mismos vínculos sociales de parigualdad en los que se inserta la propia relación de conciudadanía. Sin ir más lejos, permite oponer resistencia también a la absorción o anulación de un tipo de vínculo social por otros: las restricciones antialienatorias y antiacumulatorias al uso de la propiedad privada, por ejemplo, tratan de evitar que los vínculos sociales de proporcionalidad (el mercado) socaven las bases de la vida social comunitaria. Domènech sostiene que en la noción republicana clásica, el ciudadano, como individuo plenamente libre, es sui iuris, señor de sí mismo, según la célebre fórmula del derecho romano recuperada por el republicanismo moderno, desde Marsiglio de Padua hasta Kant. Eso quiere decir, por utilizar aquella formulación de Marx que Antoni Domènech contribuyó a hacer visible, que quien es sui iuris puede vivir “sin pedir permiso” (a ningún otro particular, ni tampoco al Estado).
Sostenía que si algo ha caracterizado a esa tradición republicana occidental ha sido el reconocimiento de que en la sociedad civil abundan los sujetos que no son “señores de sí mismos” (sino que son alieni iuris). Pensaba que, de Aristóteles a Marx, pasando por Marsiglio de Padua, Maquiavelo, Harrington, Montesquieu, Rousseau, el grueso de las Ilustraciones escocesa (Ferguson, Adam Smith) y alemana (Kant, el joven Hegel), la tradición republicana ha visto y ha analizado la sociedad civil como un espacio político, esto es, una realidad atravesada por relaciones de poder…”.

http://www.sinpermiso.info/textos/in-memoriam-antoni-domenech-la-afirmacion-de-la-tradicion-republicano-democratica-epistemologia

D.