16 mar. 2018

Consulta popular sobre el aborto? 2




La saludable discusión sobre el aborto que se ha abierto en el país, nos invita a responder preguntas centrales sobre la siempre conflictiva relación entre democracia y derechos. Me refiero a cuestiones como las siguientes: Puede plebiscitarse la legalización del aborto? Es justo decidir democráticamente sobre temas que tienen que ver con derechos constitucionales básicos? No es que los derechos deben estar a salvo de la opinión de mayorías circunstanciales? Se trata de algunos de los interrogantes más importantes que debe responder el constitucionalismo, y que nos refieren a asuntos de extraordinaria vigencia y relevancia pública.

A pesar de la gravedad de las preguntas del caso, son muchos los avances que podemos hacer en la materia. En primer lugar, debe quedar en claro que –a pesar de todo lo que distinguidos juristas han escrito al respecto- no solemos concebir a las cuestiones de derechos como cuestiones que deben quedar por completo al margen del debate democrático. Por el contrario, muchas de las más relevantes y profundas discusiones colectivas que hemos tenido en las últimas décadas, han sido sobre cuestiones básicas de derechos. Así, hemos debatido ampliamente sobre los alcances y los límites de la libertad de expresión (ley de medios); sobre el derecho de privacidad (matrimonio igualitario); sobre el daño a terceros (consumo de estupefacientes); sobre el derecho a la paz (acuerdo con Chile); etc. Nadie ha pensado nunca, sensatamente, que dada la importancia de tales temas, la decisión sobre los mismos debía ser dejada exclusivamente en manos de expertos (como los jueces, o comisiones de “notables”), o en todo caso lejos de las manos de las ciudadanía. Por el contrario, asumimos que, justamente en razón de la relevancia de los temas en juego, tenemos el derecho a participar de la solución de los mismos: lo que nos afecta a todos, debe quedar en manos de todos. Por ello, recordamos a debates como los referidos, con satisfacción y alegría, antes que con  temor o vergüenza.

Ahora bien, decir que las cuestiones que más nos importan refieren a decisiones sobre las que merecemos ser consultados, no es lo mismo que decir que todas esas cuestiones deben resolverse a través de encuestas de opinión o consultas populares. Las encuestas pueden tener sentido para saber cuáles son las preferencias de distintos individuos en el mercado (por ejemplo, una empresa de automóviles o de jabones puede hacer encuestas para saber qué productos prefieren consumir los argentinos). Sin embargo, las cuestiones que involucran temas de justicia, sobre las que desacordamos y a la vez queremos ponernos de acuerdo, requieren de procesos diferentes, en donde podamos conversar, corregirnos mutuamente, y acercarnos a un acuerdo.

Para los casos en donde la conversación colectiva sí tiene sentido (cuando discutimos sobre qué decisión sería la más justa para todos), los plebiscitos y consultas populares pueden ayudarnos, pero dependiendo, de modo excluyente, de cómo se organicen: la consulta puede ser el punto final de una larga conversación colectiva, o un método para reemplazar o vaciar de sentido a esa discusión. Por eso mismo, en la Argentina, recordamos con cierto orgullo el plebiscito por el Beagle, que fue precedido por un proceso institucionalizado y estructurado de debate entre visiones opuestas. Y por eso también, miramos con espanto consultas como las que impulsaran en su tiempo Pinochet o Fujimori (maniatando a la oposición); o nos acercamos con fundada sospecha a referéndums como el del Acuerdo de Paz en Colombia (que implicó someter 297 páginas de un Acuerdo complejísimo, a un “sí” o un “no” ciudadano, en donde nadie pudo poner ni un matiz en relación con muchos de los polémicos artículos que eran votados). En condiciones semejantes, los demócratas haríamos bien en rechazar toda invitación a ser consultados. En otros términos, y depende de cómo se organicen, las consultas populares pueden servir para coronar un debate democrático, o convertirse en caviar o manjar exquisito de dictadores y gobernantes oportunistas. Nuestra democracia está más que madura para plantear la discusión sobre el aborto, asumiendo que no se trata de una guerra, ni una disputa entre facciones enemigas. Pocos derechos importan más que el derecho a conversar y decidir sobre el contenido de los derechos que más nos importan.


21 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi piace!

Anónimo dijo...

Hay casos en los que el debate sobre los derechos no permite hacer ver a una de las posiciones su error lógico o inconsistencia sobre el tema. Es más, en la mayoría de estos debates, se esconde un verdadero conflicto de principios o postulados de los cuales parte toda la argumentación de unos y otros (llamémosla distinta percepción del mundo o de la realidad: Por ejemplo, entre subjetivistas, racionalistas, idealistas, constructivistas, etc. de un lado; y objetivistas, realistas, ontológicos, empiristas, etc., por el otro).
Así, las posturas se vuelven inconciliables por medios dialécticos.
El caso del llamado derecho al aborto es uno de ellos: Para unos, se percibe la existencia de una persona (vida, dignidad moral, derechos) desde la misma concepción. Para otros, no se percibe ello en un primer momento (por lo que al no haber persona, no hay vida, ni dignidad, ni derechos en el vientre materno por un tiempo, durante el cual sólo se aprecia la moralidad materna). Esta disputa, a partir de distintos postulados irredimibles, me parece que sólo puede ser resuelta a través de una informada consulta popular (cualquiera sea su resultado).Sds.
Sebastián

Anónimo dijo...

https://www.infobae.com/sociedad/2018/03/16/curas-y-obispos-villeros-contra-el-aborto-algunos-toman-a-los-pobres-como-justificativo/

Anónimo dijo...

A propósito del link posteado por Anónimo, y que he leído en su totalidad, me pregunto:
¿Cómo es posible que hombres preparados, con formación universitaria, sin cargas de familia, que son incapaces de sostenerse a sí mismos y por ello requieren el sostén del estado digan tan alegremente "A la vida hay que tomarla como viene" y siguan insistiendo en criminalizar a las madres que quieren terminar con embarazos que no pueden llevar adelante? Es más que irónico. Más bien es cruel.
No queremos propuestas de muerte dicen estos hombres pero no hacen demasiado por terminar con el flagelo: América Latina es la región donde más cantidad de abortos se produce en el mundo. Clandestinos claro, porque en esta región la Iglesia a levantado gruesos muros de hipocresía que perpetúan el problema antes que solucionarlo.
Todos estamos a favor de la vida pero no queremos que se trate a las madres que toman la decision dificilísima y extrema de terminar un embarazo como criminales. Ni que se las segregue a recurrir a la aguja de tejer o al legrado inmundo y séptico.
Hubieras cerrado las piernas, le dice el médico que le hace el raspado sin anestesia en el hospital adonde llega en las últimas. O que se niega a hacerselo a una mujer con cancer terminal y que lo requiere para salvar su vida.
"Las colectas de las misas son mezquinas y miserables", dice el opispo. No son lo único mezquino y miserable en este país su eminencia.

Martha C.

Patricio Reyes C. dijo...

Si soy negra y me siento en un asiento de bus destinado a blancos y me niego a levantarme porque me lo pide un blanco, estoy cometiendo una ilegalidad, es anticonstitucional. Pero si después de ser encarcelada, provoco enormes manifestaciones por los derechos civiles y les quemo unos cuantos buses, seguramente los patéticos jueces y legisladores, esos perritos falderos del poder, cambiarán de opinión rápidamente.
No hace falta ser Rosa Parks para darse cuenta que las mafias patronales, las castas políticas y judiciales o las pandillas criminales estatales (policía, gendarmería) que asolan el país solo entienden razones cuando la gente sale a la calle, toma una fábrica o toma la política en sus manos. Un feminismo clasista y combativo en las calles y una lucha sin descanso por el aborto legal, seguro y gratuito (no solo despenalización) es la única garantía de éxito para poder torcer, aunque sea un poco, el horroroso régimen patriarcal en el que vivimos.

David Zambrano dijo...

¿La nota de lanación es un comunicado del gobierno? Tiene todos los condimentos de la sobreactuación M. ¡Qué triste para el periodista que firma el artículo!
https://www.lanacion.com.ar/2117539-fuerte-malestar-del-gobierno-con-la-corte-por-el-fallo-que-beneficio-a-cristina

Anónimo dijo...

A propósito del comentario de Martha C., que reza: “… ¿Cómo es posible que hombres preparados, con formación universitaria, sin cargas de familia, que son incapaces de sostenerse a sí mismos y por ello requieren el sostén del estado digan tan alegremente "A la vida hay que tomarla como viene…"; recuerdo que por acá se dijo: "…Lamentablemente, en la realidad, las cosas vienen mezcladas (o, como dice una amiga, "la vida no llama a la puerta"), y no nos queda otra que ponerle el pecho, democráticamente, a los problemas y conflictos que se nos aparecen día a día, y que nos afectan a todos…".

Será entonces que para algunxs, sólo la parca sabe tocar el timbre o el portero eléctrico?
Pobrecito el cartero que llame dos o más veces; un familiar, vecino, amigx/compañerx, mendigx o hasta el pibe del delivery. Se pueden morir esperando que le abran la puerta.

La actitud sería entendible si el que queda pagando en la vereda es un caco, atracador, violador, oficial de justicia o los/las timbreros/as del Pro/Cambiemos.

Ya les tengo dicho a mis hijxs, que llegado el caso, digan gritando y sin hesitación alguna por una ventana o por el portero eléctrico; que: “Papá y Mamá dicen que no están”.

Raylan dijo...

Ojalá salga lo del aborto. Bien por el oportunismo de Durán Barba y Macri (en el mejor sentido del término) y dar el ok para la discusión legislativa. En fin, ojalá se de y de paso la separación entre el Estado y la Iglesia ya que estamos.
La sobreactuación y malaleche de la izquierda en este país es muy cómica.

andresvas dijo...

David, ese diario se ha convertido en una verdadera cloaca (ya lo fué en otras épocas). Es impresionante la cantidad de notas firmadas en las que, ante algún hecho horrible, el periodista/vocero escribe, "en el gobierno creen que"y a continuación reseñan la respuesta guionada que el maurismo tenga para el asunto, con lo cual ostentan dos cosas:1)que comparten alguna de las mesas chicas del maurismo 2)que comparten la respuesta oficial sobre el asunto. Complicadísimo que pueda haber verdaderas conversaciones públicas si no hay libertad de prensa.
Uno de los millones ejemplos, acá.
https://www.pagina12.com.ar/102032-el-texto-completo-de-raul-cubas

Laura dijo...

La sobreactuacion y mala leche dan verguenza ajena (vamos de nuevo) Me cuesta pensarlo de otra manera que no sea una medida sanitaria ante elecciones que ya se hacen y se vienen haciendo desde hace rato. Esta el antecedente del protocolo de atencion y la discusion rebasa las gestiones y el tema de la manipulacion o decision sobre los embriones que para algunos casos no presenta problemas. En los paises donde esta legislado no hubo mas abortos sino menos muertes, como en los paises vecinos (no Suecia) Ademas hay que trabajar para que sea una practica evitable, a la que se llega cuando un monton de cosas fallaron, en el sentido de no andar bien

Damián Seras dijo...

Creo oportuna la consulta popular para una decision tan importante. Confio mas en el conjunto de la sociedad que en la capacidad y representatividad de los legisladores. Este tema de que la consulta popular venga a coronar un debate previo amplio donde acerquemos posiciones me parece poco concreto. No se debatio el aborto en la sociedad? Quien decide que el debate ya fue el suficiente para pasar a la consulta? Llegado un punto y luego de argumentar hay que resolver. No creo que seguir debatiendo pueda modificar las posiciones que ya tenemos en estos temas que no son nuevos. Una aclaracion con respecto a la consulta "por el derecho a la paz". Yo tambien lo recuerdo con simpatia porque cerro la puerta a un conflicto absurdo. Lo recuerdo asi por su resultado aunque no creo que se haya producido luego de un debate extenso y profundo. Se realizo a un año de asumir alfonsin al gobierno y lo que si hubo fue aquel debate de la chachara y las nubes de ubeda que termino por decidir a una amplia mayoria. A no tenerle miedo al plebicito y a aceptarlo sea cual fuere el resultado.

Raylan dijo...

Mmm pongo mis dudas en una posible consulta popular acerca de este tema. El NO al aborto gana holgadamente según los números que leí... Tampoco creo que salga en el parlamento pero es un avance que se discuta el tema al menos. Somos un país muy conservador todavía. Incluso en el mucho más secular y laicista Uruguay hubo fuertes resistencias, imaginate acá.
Necesitamos más Durán Barbas y menos Guillermos Morenos, je.

rg dijo...

es increible que alguien piense que el art. es a favor de la consulta popular por el aborto. y es increible 2 que alguien tome posición en una cuestión de principios, según si piensa que gana o no

Raylan dijo...

Roberto, por principios quiero que salga el tema adelante, le respondía a DS que quiere una consulta. Estoy a favor de la despenalización así el 99 % de la población se ponga en contra.

David Zambrano dijo...

Raylan: el "ojalá" no parece muy laico.
El oportunismo del gobierno no es en el buen sentido un oportunismo. Es oportunismo contra (para esconder) las demandas sociales por la crisis industrial, de empleo, de seguridad social y consumo. Dar el "ok" para la discusión legislativa tiene ese objetivo: tapar la realidad. Pero la oposición puede dar la contra frente a un modelo neoliberal y sus consecuencias. Puede denunciar la relación entre miseria y aborto clandestino; entre los proyectos que tiene el gobierno para restringir el acceso a la salud pública y el aborto clandestino; entre el recorte a la educación sexual integral y el aborto clandestino.

Cristian dijo...

Si el aborto no es saludable, ninguna discusión al respecto lo es, ya que se lo pone en cuestión, se fragiliza la ley que lo prohíbe. Si vos no estuvieras a favor del aborto no hubieras escrito nada, porque claro, es una cuestión de principios, y los principios en los que uno cree, de querer seguir afirmándose en ellos, no se discuten ni se consultan.

Raylan dijo...

David qué tiene de malo decir ojalá?
Bueno, un gobierno que pintás con los peores colores dió el OK para un tema que jamás se tocó en el Congreso, al menos del 83 para acá. Bienvenido el oportunismo. ¿Te parece el aborto una cortina de humo nada más? Creo que es algo que trasciende, pero no puede esconder, temas que vos planteas. En 50 años, si se aprueba, a nadie le va a importar quien lo sacó adelante, como hoy vemos al divorcio o el matrimonio igualitario. A eso apunto.

Anónimo dijo...

www.laizquierdadiario.com/Familiares-de-Facundo-Ferreira-a-Bullrich-Estan-avalando-que-haya-gatillo-facil

David dijo...

50 años es la mitad de tiempo de la deuda que tomó el actual gobierno.

Marcelo Alegre. dijo...

El acuerdo con Chile era bastante largo, creo...

rg dijo...

1) tenemos derecho a discutir sobre nuestros derechos
2) los plebiscitos pueden ser bienvenidos si ayudan a la discusión, en lugar de venir a reemplazarla
3) la consulta por el beagle tuvo, en ese sentido, una gran virtud que la separa de otras consultas, y que fue que se la estructuró institucionalizó de modo interesante, con mesas de debate previo , entre posiciones opuestas. eso no santifica a esa consulta, sino que la pone en un lugar mucho más atractivo frente a muchas otras que fueron simplemente manipulación